
La UE destina 123 millones de euros en ayuda humanitaria para América Latina y el Caribe en 2026
Bruselas refuerza su apoyo ante crisis, violencia y desastres en la región
Unión Europea incrementa fondos en medio de recortes internacionales
La Unión Europea (UE) anunció la asignación de más de 123 millones de euros para ayuda humanitaria en América Latina y el Caribe durante 2026. El objetivo principal es apoyar a las poblaciones más vulnerables y fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres naturales, que aumentan en una región afectada por crisis políticas, violencia y fenómenos climáticos extremos.
La Comisión Europea destacó que esta decisión se produce en un contexto de recortes significativos en la financiación internacional. A pesar de ello, Bruselas mantiene su compromiso con la solidaridad y los principios del Derecho Internacional humanitario, incluso cuando otros actores globales reducen su presencia.
Situación crítica en varios países
Hadja Lahbib, comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, señaló que la situación en países como Venezuela, Colombia y Haití sigue deteriorándose. Durante una visita a Colombia en noviembre, Lahbib se reunió con familias desplazadas y comunidades afectadas por conflictos, violencia y desastres naturales cada vez más frecuentes.
“Conocí a personas obligadas a abandonar sus hogares y a comunidades que luchan por salir adelante. La ayuda humanitaria de la UE es, para muchos, la única vía para acceder a alimentos, agua, refugio y atención médica”, afirmó la comisaria.
Lahbib añadió que una parte de los recursos se destinará a mejorar la preparación ante emergencias en una región expuesta a huracanes, inundaciones y terremotos. “Europa es un socio humanitario fiable y con principios. Seguiremos apoyando a quienes viven en crisis”, concluyó.
Aumento de necesidades y reducción de recursos globales
Según datos de la Comisión Europea, en 2025 aproximadamente 15,6 millones de personas en América Latina y el Caribe requerían asistencia humanitaria. Sin embargo, los recortes presupuestarios globales han obligado a la ONU a reducir esta cifra a la mitad, dejando a millones sin apoyo esencial.
Bruselas advierte que esta reducción pone en riesgo a comunidades enteras y agrava su vulnerabilidad, especialmente en zonas afectadas por pobreza, violencia y cambio climático.
Distribución de los fondos
Venezuela y países receptores de su diáspora: 52 millones de euros destinados a atender a venezolanos en situación de necesidad y a las comunidades receptoras, principalmente en países vecinos.
Colombia: 17 millones de euros para apoyar a poblaciones afectadas por el conflicto armado y el desplazamiento forzoso, especialmente en zonas fronterizas con alta presión humanitaria.
Resto de Sudamérica: Más de 16,3 millones de euros para fortalecer la preparación y respuesta ante desastres naturales.
Caribe: 23 millones de euros dirigidos a Haití, afectado por violencia armada y colapso institucional; 4 millones adicionales para otros países de la región como Cuba y República Dominicana, enfocados en refugiados y solicitantes de asilo.
Centroamérica y México: 11 millones de euros para comunidades afectadas por violencia, desplazamiento e inseguridad alimentaria, factores que impulsan la migración.
Compromiso sostenido pese a restricciones
La UE reafirma que no reducirá su presencia humanitaria en América Latina y el Caribe, a pesar de las limitaciones presupuestarias globales. Bruselas considera que la región enfrenta una combinación compleja de crisis que requiere apoyo internacional sostenido.
La Comisión Europea apuesta por seguir siendo un socio estable en un momento en que la ayuda global tiende a disminuir.
Resumen
La Unión Europea destinará 123 millones de euros en 2026 para asistencia humanitaria en América Latina y el Caribe. Los fondos se asignarán a países y regiones más afectadas por crisis políticas, violencia y desastres naturales, con especial atención a Venezuela, Colombia, Haití y Centroamérica. A pesar de la reducción global de recursos, Bruselas mantiene su compromiso de apoyo para mitigar la vulnerabilidad de millones de personas en la región.
